Enviado Por: Ulises Rodríguez

La Presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que el embajador estadounidense no puede asumir posturas injerencistas en asuntos internos del país, pues México exige respeto en su relación con otros países.
Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó como “declaraciones desafortunadas” los señalamientos recientes del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, quien sugirió que su gobierno podría procesar a funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con el crimen organizado.
Asimismo, enfatizó que la relación con Estados Unidos debe mantenerse en un marco de respeto mutuo, colaboración y entendimiento, pero sin interferencias en la vida política nacional.
“Un embajador no puede tener una actitud injerencista”, subrayó Sheinbaum.
Las declaraciones del diplomático se dieron en medio de un contexto de acusaciones, carentes de pruebas, del Departamento de Justicia estadounidense contra políticos mexicanos, lo que elevó la tensión en el ámbito bilateral.
Ante ello, la presidenta reiteró que la defensa de la soberanía es un principio central de la 4T y una responsabilidad irrenunciable del Estado mexicano.
Y aunque garantizó que se harán las investigaciones pertinentes, pues no se protege ni encubre a nadie, también es necesario que haya pruebas contundentes para probar la culpabilidad de cualquier persona.
“México debe ser respetado por todas las naciones del mundo”, sostuvo.
Incluso, recordó antecedentes históricos sobre posturas similares de injerencia, al retomar reflexiones del ex-presidente Miguel de la Madrid en torno a la relación con Estados Unidos, particularmente tras el caso del agente de la DEA, Enrique Camarena. Sheinbaum dejó en claro que México no busca confrontación, pero sí una relación equilibrada tal y como lo ha hecho desde el inicio de su presidencia, basándose en la cooperación sí, pero con pleno respeto a la soberanía nacional.
El semanario de Coahuila

