Editorial
EE.UU. e Israel-vs-Irán
…Acuerdo breve y frágil
Hay momentos en los que el mundo parece asomarse al borde… y luego, apenas, retrocede. Eso es lo que ocurre ahora. A sólo días de cumplirse un ultimátum que amenaza con escalar un conflicto de consecuencias impredecibles, la decisión de pausar los ataques contra Irán abrió una ventana -breve y frágil- para la diplomacia.
Dos semanas. Ese es el margen que hoy sostiene una tregua condicionada y atravesada por impulsos, desconfianza, exigencias y versiones encontradas. Mientras Washington habla de contención, Teherán responde con cautela y deja claro que no cederá en temas que considera esenciales.
En medio, el estrecho de Ormuz -arteria clave para la energía global- vuelve a ser símbolo de lo que está en juego: rutas comerciales, equilibrios geopolíticos…poder.
El mundo está en vilo, pendiente -quizá como nunca- de los acuerdos, pero aún más del lenguaje de quienes protagonizan este triste episodio de la historia. Las palabras importan.
Y cuando desde el poder se invoca la posibilidad de “aniquilar toda una civilización”, la reacción no tarda: condenas internacionales, fisuras internas en Estados Unidos y una ciudadanía iraní que salió a las calles para proteger su infraestructura.
Como pocas mañanas, más que certezas, hay preguntas en el aire. ¿Podrá sostenerse la tregua?. ¿Qué tan profunda es la voluntad de negociación?. ¿Y cuánto pesa la retórica en un escenario ya de por sí inflamable?
Detenerse -aunque sea por unos días- es más que una decisión política; es, quizá, una oportunidad para cambiar el rumbo de la historia de la humanidad.
El semanario de Coahuila
