“Fracking” en México: PEMEX evalúa Retorno …En medio de crisis de Gas

18 mayo, 2026 en

Claudia Sheinbaum promete decisión responsable sobre fracking de bajo impacto: “No hay nada que esconder”.

*La posible práctica en México abre el

  debate sobre los impactos ambientales

  y sociales, mientras especialistas advierten

  que la fractura hidráulica implica un alto

  consumo de agua, contaminación de acuíferos

  y emisiones de metano.

Ellas y ellos conforman el comité de expertos para definir el futuro del fracking en México

El Gobierno federal anunció en Abril pasado que Petróleos Mexicanos (Pemex) evalúa la posibilidad de reactivar actividades de fractura hidráulica, práctica conocida como fracking. Con ello se busca  alcanzar la soberanía energética nacional.

El Ejecutivo federal enfatizó que no es una decisión tomada, además de que un grupo de expertos vigila que su realización cumpla estrictos estándares ambientales y responsabilidad social.

Hasta ahora, se trabaja en dos líneas de acción: por un lado, la optimización de los yacimientos convencionales operados por Pemex y, por otro, la evaluación de tecnologías para la extracción de gas no convencional que eviten los riesgos ambientales asociados al fracking tradicional.

La propuesta surge en medio de un giro en la política energética, además de una caída sostenida del 70 por ciento de las reservas y producción de gas natural, por lo que se ha generado una urgencia en invertir en nuevas técnicas.

Claudia Sheinbaum promete decisión responsable sobre fracking de bajo impacto: “No hay nada que esconder”. Agregó que aún no se define la participación de empresas transnacionales en la intervención de gas natural, pero no se descarta el uso de tecnologías desarrolladas en otros países.

De acuerdo con el Centro de Investigación en Política Pública (IMCO), para que estos proyectos sean rentables será indispensable la participación de operadores privados con experiencia en este tipo de extracción, así como procurar condiciones de mercado que garanticen su viabilidad financiera.

Sumado a ello, Estados Unidos duplicó su producción de gas natural debido al auge de yacimientos no convencionales, al pasar de 60 a 119 Miles de Millones de pies cúbicos entre 2008 y 2026. Posicionándose como el mayor productor y el principal exportador de gas a nuestro país.

Este anuncio ha generado debates sobre la viabilidad de introducir la fractura hidráulica, incluso organizaciones civiles han expresado su preocupación de la apertura de nuevo al fracking, ya que señalan que este tipo de prácticas podría poner en graves riesgos a los estados del noroeste de México que enfrenta un recrudecimiento de las condiciones de sequía e intenta recuperarse de un periodo de estrés hídrico.

El Frente del Noroeste sin Fracking, advirtió que destinar millones de litros de agua a la industria fósil en una zona con escasez crónica es “condenar a la población” de esta región.

Advirtieron que existen altos riesgos de contaminación, además que implicaría altos costos y niveles técnicos. Por lo que hicieron un llamado a impulsar industrias que no conviertan a comunidades rurales en zonas de sacrificio, pues se priorizará la demanda industrial de gas sobre el consumo humano.

“Hay fugas, hay derrames, hay errores en el proceso que hacen que esta agua pueda acceder a los mantos acuíferos no contaminados”.

“Entonces, siempre en el fracking existe un riesgo de contaminación”, señala en entrevista Andrea Villarreal Rodríguez, integrante del Frente Noreste Sin fracking y parte del movimiento en defensa del río Santa Catarina en Monterrey, sobre la capacidad de Pemex para integrar esta técnica.

Fracking: contaminación de acuíferos y crisis hídrica elevan riesgos en el norte de México

El IMCO define esta técnica de extracción como inyectar agua, arena y compuestos químicos a alta presión en formaciones rocosas de baja permeabilidad para liberar hidrocarburos atrapados en su interior.

A diferencia de los métodos convencionales, en los que el petróleo o gas fluye de manera natural hacia el pozo, este procedimiento requiere generar fracturas artificiales en la roca para facilitar la extracción de recursos que, de otro modo, permanecerán inaccesibles.

Su principal riesgo está en la contaminación de acuíferos, además del alto consumo de agua y emisiones de metano.

El Frente Noreste sin Fracking ha señalado que a nivel internacional, esta técnica sigue dependiendo en gran medida del agua dulce, mientras que el tratamiento y reúso del agua residual enfrenta altos costos y límites técnicos.

Por otro lado enfatizan que en México, cada pozo puede requerir entre 8 y 80 Millones de Litros de Agua y que por lo general, menos de la mitad del agua inyectada regresa a la superficie, y lo hace mezclada con sales, metales y compuestos tóxicos.

El resto queda atrapado en el subsuelo, y el agua de retorno debe manejarse como un residuo peligroso, con riesgos de contaminación ambiental y del agua subterránea.

La presienta de la Cámara de Diputados Kenia López Rabadán señaló que el uso del fracking podría considerarse en México, siempre que se garantice responsabilidad ambiental y eficiencia administrativa.

“La exploración y extracción de gas natural es una vía estratégica para fortalecer la seguridad energética, reducir la dependencia del exterior y garantizar el abasto que demanda el desarrollo del país”, indicó la panista.

Mientras en las afueras del recinto legislativo integrantes de la Alianza Mexicana contra el Fracking se manifestaron en contra de este método.

López Rabadán manifestó que este proceso debe realizarse con estricto apego a las normas ambientales y bajo los más altos estándares técnicos y regulatorios, asegurando la protección del entorno y de las comunidades.

Afirmó que la soberanía energética no sólo garantiza abasto, sino que es una plataforma para elevar la competitividad del país, atraer mayor inversión y generar empleos mejor remunerados, con impacto directo en el crecimiento económico y el bienestar de las familias, aseveró.

“La definición pudo haber sido antes, pero avanza en la dirección correcta al asumir la necesidad de fortalecer la producción nacional de gas natural”.

México enfrenta una alta dependencia de gas natural importado, lo que implica un riesgo para su seguridad energética.

Se necesitan millones de litros de agua para extraer el gas

Por tanto, consideró que la participación de la iniciativa privada, en un esquema donde los recursos siguen siendo propiedad de la nación permitirá detonar inversión, innovación y fortalecer a Petróleos Mexicanos, incrementando la capacidad productiva del país.

Con responsabilidad ambiental, certeza jurídica y eficiencia en la ejecución, México puede consolidar una política energética sólida que fortalezca su desarrollo y estabilidad en el largo plazo”, finalizó.

Con responsabilidad ambiental, certeza jurídica y eficiencia en la ejecución, México puede consolidar una política energética sólida que fortalezca su desarrollo y estabilidad en el largo plazo”, finalizó.

Por su parte, los integrantes de la Alianza Mexicana contra el Fracking procedentes de la Huasteca Potosina se manifestaron en contra de este método.

“No estamos de acuerdo, nos estamos organizando en nuestras comunidades mediante reuniones de organizaciones para que nos escuches, para nosotros la perforación eólica no la aceptamos porque es la muerte, para nosotros no es vida, es pura muerte porque tenemos nuestras aguas de manantiales”. “Por lo tanto, no queremos éste porque si no, nuestras aguas se contaminan o se secan”, dijo uno de los manifestantes que solicitó la intervención de los diputados para que sean escuchados y atendidos.

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