Hacer periodismo en medio
de los horrores de la guerra,
conmovedor testimonio
*“Para que el mal triunfe, basta con que los buenos se queden al margen”, exclama la periodista rusa Liu Sivaya en un dramático videomensaje.
Por: David Guillén Patiño
“¡Hasta aquí he llegado! Perdón por el exceso de emociones”, reza el título del audio video subido hace unas cuantas horas a YouTube.
Más adelante, la periodista justificaría la publicación del material, explicando que “La persona que hay detrás de la analista necesita decirles algo importante”.
Nacida en las frías tierras de Krasnoyarsk, Rusia, Liu Sivaya es corresponsal de guerra y cubre el conflicto entre su país y Ucrania.
Evidentemente, los fuertes estragos que le han causado las experiencias vividas en este y otros enfrentamientos armados, como los que recurrentemente ocurren en Medio Oriente, le acaban de hacer crisis.
“¡Es que la guerra no va a parar! ¡Si los buenos dejan de pelear, la guerra no va a parar!”, expresa desesperada la veinteañera, con 475 mil suscriptores, 55 millones de visualizaciones y 1 mil 100 videos publicados, gracias a sus actualizaciones diarias y transmisiones en directo.
“Están sucediendo -prosigue- cosas absolutamente terribles, cosas que todo el mundo calla en la parte occidental (América), entiéndanme bien”. Para ella es muy desgastante tratar de reforzar con su labor los escasos esfuerzos que existen por conseguir un mundo en paz, pues “cuando tratamos de ponerle un toque de cordura, entonces parece que somos nosotros los locos de la guerra”, dice.
“La gente no se da cuenta de la cantidad de cosas que tenemos que aguantar, de la cantidad de cosas con las que tenemos que lidiar”.
Fue precisamente en esta parte de su mensaje, desarrollado en perfecto español, cuando a la comunicadora, egresada como politóloga de la Universidad Complutense de Madrid, se le apagó la voz y estalló en llanto.
A pesar de ello, entre sollozos, continuó: “La gente también desconoce la cantidad de personas por las que nos tenemos que preocupar, ya sean amigos, conocidos o simplemente población civil, a la cual nosotros sí hemos visto cara a cara”.
“Sabemos lo que viven, con lo que tienen que convivir, por lo que han pasado, a lo que han sobrevivido, cosas que en los medios rara vez sale”.
De la barbarie producida por la guerra, “solo sale -es decir, los medios convencionales solo publican- una parte, que muchas veces es directamente inventada; otras tantas, hay que dividirla por la mitad, pero las historias reales de esas personas no llegan” al público, explica, visiblemente indignada.
Cierto, “llegan solo cuando acudimos a grabarlas…y nosotros tenemos que enterrar a personas que son importantes”, detalla, con marcadas muecas de tristeza en su rostro. “Tenemos que ver también cómo otras personas que se vuelven importantes parten para el frente, un día sí y al otro también…”
“Dentro de este caos, intentamos mantenernos lo más profesionales que podemos”, añade Liu Sivaya, sin dejar de llorar. Sigue explicando: la guerra “es algo que te deja marcado para siempre y nunca se te irá de la cabeza, y eso, teniendo en cuenta que yo no he estado en el frente con un fusil y, aun así, ¡hay cosas que ya no puedes olvidar…!”
Respecto de este ya no tan nuevo video en su canal de YouTube, plataforma donde normalmente presenta reportes y estudios relacionados con la guerra, la periodista, experta en geopolítica, destaca que le pareció necesario que esta vez sus seguidores vieran en ella “a la persona que está detrás de los informes diarios”.
“A este video ni siquiera le voy a meter la mínima edición que pudiera, ni música, ni nada, ni filtros”, balbucea, “es simplemente para que me vean tal cual”.
Después de todo, “respiras, te lavas la cara -comenta- y sigues grabando otros análisis, ¡pero no sabes la rabia que da!”. Luego, recuerda: “Hablo del régimen de Kiev, yendo de un país a otro, reuniéndose con un gobierno tras otro, y a nadie se le pone la cara colorada de sentarse con un tipo, cuyo gobierno ayer mandó bombardear un edificio lleno de civiles”.
Y de esto “¡no sale en los telediarios, no pasa ni media, y no es el edificio lleno de civiles que bombardea!”, reclama la corresponsal en Donbás, Rusia, quien ha colaborado en por lo menos 10 medios europeos.
Más tranquila, la autora del libro “Poder sin Principios”, concluye: “Gracias por estar ahí, se los agradezco mucho, son la única terapia que necesito y la razón, la principal, sin duda, por la que hago lo que hago”.
Frente a los indescriptibles horrores de los siempre estúpidos conflictos armados en diferentes latitudes del orbe, cabe reflexionar si de verdad conviene dar cabida a un espíritu patriótico y prepararse militarmente para hacer frente, como se ha sugerido, a la amenaza de invasión estadounidense a México y otros países latinoamericanos.
De cierto, hay mil y una maneras de vencer al opresor, ¿o es que ya olvidamos aquellos episodios clave de la historia que dejaron como enseñanza que la violencia no debe ser ni siquiera el último recurso para hacer valer nuestros derechos?
He aquí, un botón de muestra: Mahatma Gandhi fue el maestro de la «Satyagraha» (la fuerza de la verdad), una filosofía que probó que se podía desarmar a un imperio sin disparar ni una sola bala. Su enfoque consiste en una resistencia activa y moralmente superior.
Liu Sivaya es politóloga y periodista, corresponsal de guerra en Donbás; sus análisis son sobre geopolítica y conflictos bélicos. Lo mismo habla de la guerra en Ucrania que de la situación en el Oriente Medio, el avance del grupo BRICS+, la construcción del llamado Nuevo Orden Mundial multipolar, como alternativa al viejo modelo occidental unipolar, basado en la hegemonía estadounidense.
El semanario de Coahuila


